(…) “Los efectos del fenómeno de La Niña en el Pacífico o en la Región Caribe o en Bogotá mismo, por citar solamente tres ejemplos, necesariamente traen a la memoria las escenas que vimos en esos mismos lugares durante La Niña 2007-2008.
La principal causa de vulnerabilidad —o de pérdida de resiliencia— de la ciudad de Cartagena, “no es que el mar se esté metiendo o se vaya a meter aún más en ella, sino que en las últimas cuatro décadas la ciudad ha venido invadiendo de manera cada vez más agresiva los espacios del mar […]”.
Recordemos que cuando el huracán Joan pasó por Cartagena en 1988, reabrió bocas, recuperó humedales y recobró espacios que la urbanización le había quitado a la bahía.” Santa Marta y Barranquilla también fueron afectadas por ese huracán.
Así mismo, fenómenos como los famosos “Arroyos” de Barranquilla, que no necesitan ni de coletazos de huracanes ni del fenómeno de La Niña para ocurrir, se producen cuando el avance de las costras urbanas le viola al Agua sus Derechos Fundamentales (al cauce, a fluir, a tener dónde desembocar, a la protección de sus cabeceras, a ser absorbida por el suelo). Se aplica entonces este que bien podría ser un Principio de hidrología urbana: “Cuando el suelo no se puede tomar el agua, el agua se toma las calles”. Lo mismo puede decirse de muchas inundaciones o “encharcamientos” que ocurren en otras ciudades, incluida Bogotá”.

Se presenta sí mismo como “exalumno del terremoto de Popayán y exalumno del terremoto de Tierradentro, con un postgrado en el terremoto del Eje Cafetero”.
Estudió Derecho y Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad del Cauca, en donde se graduó en 1977 con una tesis laureada sobre Derecho Ambiental.
Actualmente trabaja como consultor independiente, profesor de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Externado de Colombia, y escritor. También es profesor invitado en la Fundación Universitaria de Popayán (Facultad de Arquitectura – Especialización en Gestión del Riesgo de Desastres).

Es esposa y madre, y miembro de la minoría étnica indígena Raizal del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Nació en la isla de Providencia.
Es bióloga con énfasis en Biología Marina de la Universidad del Valle en Cali, Colombia, y Master en Protección del Medio Marino de la Universidad de Bangor, en Gales, Reino Unido. Actualmente se desempeña como consultora internacional en asuntos ambientales, cambio climático y desarrollo sostenible, está asociada a la firma alemana GITEC a través del proyecto GIZ-MIMAC.
Desde julio de 2016 hasta enero del 2020, se desempeñó como Embajadora de Colombia en la República de Kenia y su representante permanente ante el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU Hábitat) y la Unión Africana. También era la embajadora no residente en 10 países adicionales a Kenia en el Este y centro del África.